Prácticas Pedagógicas, Género y Reforma Educativa. Parte I
1.1 Algunos antecedentes que explican el problema
En las dos últimas décadas (´90 - 2000), después de años de silencio, la educación ha vuelto a incluirse como tema de las agendas públicas nacionales e internacionales en América Latina. En varios países del continente se han llevado a cabo reformas institucionales tendientes a lograr un sistema más eficiente y adecuado a las necesidades y demandas globales y locales, volcadas hacia la búsqueda de acuerdos y consensos con relación a metas y procedimientos que comprometan a todos los sectores de la comunidad en torno a tareas de largo plazo.[1]
Organismos como la CEPAL y los gobiernos han iniciado un proceso de revisión de los objetivos que cumple la educación en este nuevo período, en relación con el contexto histórico en que se ha producido y se le anexan nuevos conceptos complementarios, razón por lo que hoy se habla de educar para obtener desarrollo productivo con equidad y educación para la igualdad social.
Es preciso señalar, muy someramente, dos grandes intervenciones en el sector educacional en Chile que enmarcan el proceso de reforma educativa actual y que entregan antecedentes para comprender el proceso de transformación que se desarrolla hoy.
Durante el inicio del régimen militar las acciones en el sistema escolar formal se caracterizaron por la presencia de dos situaciones:
- La represión y el control ejercido sobre los establecimientos escolares como consecuencia del proceso político que vivía nuestro país en ese tiempo.
- La reforma descentralizadora de 1980, la cual generó grandes cambios radicales en el funcionamiento del sistema, aunque mantuvo en un escenario modificado el carácter autoritario de la gestión educacional.[2] Esta situación se va reproduciendo jerárquicamente en los distintos niveles de toma de decisión con respecto al tema educacional entre las municipalidades y la dirección del establecimiento, entre el Director y los profesores(as), entre éstos y los padres, madres y apoderados y al mismo tiempo con sus alumnos.
La segunda característica se encuentra presente dentro del proceso de transformación que se desarrolla actualmente en educación. De ahí que se adquiere conciencia que sin renovar el sistema educativo y la forma de aprender de los alumnos(as) no se podrá ir más lejos en su desarrollo. La renovación de la educación ha pasado al primer lugar de la agenda pública.
En este proceso de modernización y democratización de nuestra sociedad, marcada por una renovación en materia de educación, se presenta un marco de posibilidades para la inclusión de la problemática de la mujer en los debates actuales. Las políticas públicas pueden cumplir un rol importante en el desarrollo de los sujetos y de sus pueblos como refuerzo de ejercicio de discriminación o reproducción directa de esta situación[3]. En este contexto, el gobierno de Chile ha comenzado a implementar medidas tendientes a incorporar programas dentro de sus ministerios y políticas sociales, que incluyan la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
Dentro de esta perspectiva se entregará algunos datos que ilustran el estado de la educación en nuestro país, así como algunos antecedentes sobre de la mujer en Chile.
En las dos últimas décadas (´90 - 2000), después de años de silencio, la educación ha vuelto a incluirse como tema de las agendas públicas nacionales e internacionales en América Latina. En varios países del continente se han llevado a cabo reformas institucionales tendientes a lograr un sistema más eficiente y adecuado a las necesidades y demandas globales y locales, volcadas hacia la búsqueda de acuerdos y consensos con relación a metas y procedimientos que comprometan a todos los sectores de la comunidad en torno a tareas de largo plazo.[1]
Organismos como la CEPAL y los gobiernos han iniciado un proceso de revisión de los objetivos que cumple la educación en este nuevo período, en relación con el contexto histórico en que se ha producido y se le anexan nuevos conceptos complementarios, razón por lo que hoy se habla de educar para obtener desarrollo productivo con equidad y educación para la igualdad social.
Es preciso señalar, muy someramente, dos grandes intervenciones en el sector educacional en Chile que enmarcan el proceso de reforma educativa actual y que entregan antecedentes para comprender el proceso de transformación que se desarrolla hoy.
Durante el inicio del régimen militar las acciones en el sistema escolar formal se caracterizaron por la presencia de dos situaciones:
- La represión y el control ejercido sobre los establecimientos escolares como consecuencia del proceso político que vivía nuestro país en ese tiempo.
- La reforma descentralizadora de 1980, la cual generó grandes cambios radicales en el funcionamiento del sistema, aunque mantuvo en un escenario modificado el carácter autoritario de la gestión educacional.[2] Esta situación se va reproduciendo jerárquicamente en los distintos niveles de toma de decisión con respecto al tema educacional entre las municipalidades y la dirección del establecimiento, entre el Director y los profesores(as), entre éstos y los padres, madres y apoderados y al mismo tiempo con sus alumnos.
La segunda característica se encuentra presente dentro del proceso de transformación que se desarrolla actualmente en educación. De ahí que se adquiere conciencia que sin renovar el sistema educativo y la forma de aprender de los alumnos(as) no se podrá ir más lejos en su desarrollo. La renovación de la educación ha pasado al primer lugar de la agenda pública.
En este proceso de modernización y democratización de nuestra sociedad, marcada por una renovación en materia de educación, se presenta un marco de posibilidades para la inclusión de la problemática de la mujer en los debates actuales. Las políticas públicas pueden cumplir un rol importante en el desarrollo de los sujetos y de sus pueblos como refuerzo de ejercicio de discriminación o reproducción directa de esta situación[3]. En este contexto, el gobierno de Chile ha comenzado a implementar medidas tendientes a incorporar programas dentro de sus ministerios y políticas sociales, que incluyan la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
Dentro de esta perspectiva se entregará algunos datos que ilustran el estado de la educación en nuestro país, así como algunos antecedentes sobre de la mujer en Chile.
Cuadro 5: Cobertura de la Educación por Niveles, según Zona y Sexo
ZONA | SEXO | Niveles de Educación | |||
Ed. Parvularia | Ed. Básica | Ed. Media | Ed. Superior | ||
URBANO | Hombre | 32,1 | 99,0 | 88,2 | ** |
Mujer | 33,1 | 98,9 | 89,9 | ** | |
Total | 32,6 | 98,9 | 89,0 | ** | |
RURAL | Hombre | 13,3 | 94,7 | 66,9 | ** |
Mujer | 17,4 | 94,6 | 70,1 | ** | |
Total | 15,3 | 94,6 | 68,5 | ** | |
TOTAL | Hombre | 29,0 | 98,2 | 84,7 | 28,2 |
Mujer | 30,7 | 98,1 | 87,0 | 24,2 | |
Total | 29,8 | 98,2 | 85,9 | 26,3 | |
Fuente: Mineduc, Compendio de Información estadística, 1996
Respecto a la cobertura educacional nacional se observa que aunque no es perceptible la diferencia entre los hombres y las mujeres, sí se produce una disparidad significativa por zona.
Respecto a la situación de la mujer en el país, se observa que un sesgo que acompaña a la discriminación de género tiene relación con el fenómeno de la feminización de la pobreza. Al respecto revisemos algunos antecedentes.
La incorporación masiva de las mujeres al mercado de trabajo ha modificado los patrones habituales de funcionamiento de los hogares latinoamericanos.
Las tasas de actividad más alta corresponden a las mujeres con mayor educación. Las crecientes dificultades económicas a las que se han visto sometidos los hombres latinoamericanos han impulsado también una creciente participación laboral de mujeres con menos educación[4]. Esto ha significado independencia económica de la mujer e inserción al ámbito público, sin embargo también ha significado multiplicidad de funciones, principalmente en los hogares más pobres, generándose una tensión en la asignación tradicional de roles.
Fuente: Mujeres chilenas: Estadísticas para el nuevo siglo, 2001_____________________________________
NOTAS
1. Bonder, Gloria, “Mujer y Educación en América Latina: Hacia la igualdad de oportunidades”, en Revista Iberoamericana de Educación Nº 6 1994.
2. Courard, Hernán, Participación en la educación: Experiencias recientes en Chile, Nueva serie FLACSO, Santiago, 1997
3. Astelarra, Judith, Políticas de Igualdad de Oportunidades, en Feminismo en Transición, Documento de trabajo, s/l, s/f.
4. Panorama Social de América Latina 2000-2001, CEPAL, Santiago, 2001


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